Icono del sitio TuVeterinario.info

Mi gato se ha intoxicado.

Mi gato se ha intoxicado.

Mi gato se ha intoxicado.

Mi gato se ha intoxicado. Las intoxicaciones son habituales en nuestros gatos. En unas ocasiones producen trastornos leves y pasajeros, pero en otras pueden ser muy graves y poner en riesgo sus vidas.

Mi gato se ha intoxicado. Las intoxicaciones son muy habituales en la clínica de pequeños animales. Nuestros gatos están expuestos a multitud de agentes tóxicos y aunque en ocasiones se producen cuadros leves y pasajeros ( algún vómito por irritación gástrica, por ejemplo), en otras pueden producirse cuadros muy graves (fallo renal agudo, por ejemplo), que pueden poner en peligro la vida de nuestros gatos.

Siempre que tenemos la sospecha de que nuestro gato ha podido tomar un tóxico debemos actuar con la mayor celeridad posible. Si sabemos cuál es el producto causante de la intoxicación, debemos tener el envase a mano y llamar inmediatamente a nuestro veterinario o, en su defecto, al servicio de urgencias que tengamos a disposición.

Una vez que contactemos con el veterinario debemos informarle del nombre comercial del producto que ha podido causar la intoxicación, su composición, la forma de presentación, la cantidad que nuestro gato ha podido ingerir y cuánto tiempo hace de ello.

Todo esto es muy importante pues ya va a servir para orientar los primeros pasos que debemos seguir antes incluso de poner rumbo a la clínica veterinaria que vaya a atender a nuestro gatito. Dependiendo del producto que sea responsable de la intoxicación, la vía de entrada al organismo de nuestro gato ( puede ser por vía digestiva, aérea, mucosa o a través de la piel), cantidad y tiempo, el veterinario de urgencias nos puede aconsejar hacer varias cosas:

Si la vía de entrada es la digestiva: Si hace menos de cinco o seis horas desde la ingestión del tóxico; si el producto ingerido no es cáustico, ni un hidrocarburo ni un producto detergente formador de espuma; si el animal se mantiene consciente , podemos recurrir a hacerlo vomitar en casa. Una forma de conseguir que nuestro gato vomite es administrarle 5 ml de agua oxigenada (a 10 volúmenes)  diluida a la mitad con agua del grifo. También hay quien utiliza un par de cucharitas de café llenas de sal y disueltas en agua, pero nosotros somos más partidarios de la anterior medida.

Si la vía de entrada es a través de la piel: Esto se produce cuando a nuestro gato le cae encima algún producto en forma de líquido (por ejemplo barniz) o de polvos (insecticidas del jardín), o también debido a que utilicemos algún producto antiparasitario no adaptado a su especie. En estos casos debemos recurrir a lavar a nuestro gato con agua templada para arrastrar el tóxico. No debemos usar agua caliente pues se produce una vasodilatación cutánea que favorece la absorción de más tóxico. En ciertas ocasiones podemos utlizar para ayudar a arrastrar el tóxico jabón líquido o, incluso, lavavajillas, pero NUNCA debemos usar disolventes para quitar, por ejemplo, el barniz o la pintura, pues estos productos pueden ser incluso más tóxicos que el que queremos eliminar.

En el caso de que nuestro gato ya esté afectado por el tóxico y padezca una gran elevación de su temperatura, mientras vamos a la clínica lo podemos hacer con nuestro gato envuelto en toallas con agua fría o con hielo para ayudar a que vaya bajando mientras lo ve el veterinario de urgencias.

Aunque ponemos aquí estas medidas que podemos utilizar mientras ven a nuestros gatos, SIEMPRE debemos ponernos en contacto con nuestro veterinario para que él, sabiendo de qué producto se trata, nos oriente mejor. No debemos olvidar que todas las intoxicaciones, sobre todo cuando no sabemos cuál es el tóxico que ha podido afectar a nuestro gato, la cantidad que ha tomado o cuándo ha sido, son casos urgentes y que deben ser atendidos por un profesional.

Por último me gustaría recordaros lo importante que es mantener todos los productos potencialmente tóxicos lejos del alcance de nuestros animales. Los medicamentos y productos tóxicos deben estar guardados en armarios, uno para medicamentos y otro para productos potencialmente tóxicos. Lo ideal es que tengan llave o , al menos, un mecanismo de apertura que no pueda abrirse fácilmente por accidente o por manipulación de nuestros animales. A veces dejamos los productos en estantes para que no los alcancen los niños pequeños pero nos olvidamos de que nuestros mininos son unos perfectos escaladores y pueden llegar a ellos sin problemas por lo que esa no es una solución eficaz para quien tiene gatitos en casa.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono Ade consulta que aparece en nuestra página (tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de tuveterinario.info

Salir de la versión móvil