Mi gato no quiere bañarse.

Mi gato no quiere bañarse.

Mi gato no quiere bañarse.

Mi gato no quiere bañarse. En este caso sí que se cumple el dicho de que los gatos odian el agua.

Mi gato no quiere bañarse. Estamos acostumbrados a bañarnos y, aquellos que cuidan perros, también están acostumbrados a, con más o menos dificultad, darle sus baños periódicos. En el caso de los cuidadores de gatos, muchos habréis comprobado que lo que parecía fácil se convierte en «misión imposible».

Los gatos, en sus orígenes, vivían en regiones donde no abundaba el agua y para beber se acercaban a la orilla de los ríos, lagos y demás fuentes de agua dulce para beber pero sin meterse en el agua.

Los gatos suelen rehusar el mojarse ya que su pelaje no es como el de otros animales adaptados al agua y si se moja aumenta mucho su peso por el contenido en agua y tendrían problemas para nadar o, en el caso de ser acosados por un depredador, de poder huir todo lo rápido que debieran.

También, sobre todo en climas templados y fríos, al mojarse el pelo se les pega al cuerpo y así tienen frío, por lo que los gatos se refugian bajo alguna protección cuando llueve, no como hacen otros animales a los que ni les importa en absoluto que les caiga el agua de lluvia o, incluso, disfrutan con ella.

Podemos pensar que es necesario bañar a nuestros gatos para que están limpios, pero esa es una función que realizan ellos mismos a través del lamido del pelaje. De esa forma arrastran la suciedad y pelos muertos así como también les sirve para regular su temperatura, sobre todo cuando hace calor calor, pues de esta forma se refrescan.

Un gato, en condiciones normales, tendrá su pelo limpio y suelto pero en ocasiones tendremos que ayudar nosotros mediante el cepillado con un cepillo adecuado. Cuando un gato está enfermo, cuando padece dolor en la boca o, por ejemplo en la columna; cuando un gato está muy obeso , etc., no puede o no quiere acicalarse y debemos ser nosotros quienes lo hagamos con la ayuda de un cepillo adecuado al pelo de neustro gato.

También hay circunstancias en las que debemos bañar a nuestro gato, como por ejemplo si les cae alguna sustancia tóxica o irritante en el pelo ya que si ellos se lamen para limpiarse pueden intoxicarse.

Aunque esto de que a los gatos no les guste el agua es la norma, hay algunos que incluso pueden disfrutar con ella. Así hay razas como el bengalí, el bosque de Noruega o el Maine Coon, por ejemplo, que son buenos nadadores y que no suelen tener problemas con el agua.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de tuveterinario.info

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