Mi gato ha tenido un accidente.

Mi gato ha tenido un accidente. Al igual que comentábamos con los perros, nuestros queridos mininos también están expuestos a sufrir accidentes y debemos estar preparados para poder socorrerlos de la mejor manera posible.

Mi gato ha tenido un accidente. Tal y como ocurre con los seres humanos y con nuestros perros, nuestros queridos mininos también están expuestos a sufrir accidentes y es muy importante conservar la serenidad en esos momentos para poder atender a nuestro gato accidentado de la mejor manera posible evitando provocar dolor o agravar los daños que ya hay.

Nuestros gatos están expuestos a sufrir muchos tipos de accidentes, tanto en el hogar ( quemaduras, cortes, traumatismos, envenenamientos, etc.) como en el exterior (caídas desde grandes alturas, atropellos, heridas de motor, heridas por disparos, desgarros por alambradas, etc.).

En este artículo de hoy vamos a intentar orientaros un poco sobre lo que hacer en esos casos de accidentes ocurridos en el exterior mientras un veterinario puede atender a nuestro gato accidentado tras un atropello, una caída de grandes alturas, un disparo, etc.

En primer lugar, tal y como ya comentamos en el caso de los perros, puede ocurrir que, a pesar de sufrir un fuerte golpe el gato se asuste y salga huyendo incluso padeciendo lesiones severas. Hay que intentar tranquilizarlo y, siempre que sea posible, ponerle un bozal para gatos u otro remedio que nos proteja de una mordedura y de los arañazos ya que, aunque seamos sus cuidadores, el gato puede morder y arañar debido al miedo y al dolor que padece.

Mientras estamos haciendo esto ya se debe estar poniendo en contacto con nuestro veterinario para que nos de las instrucciones oportunas mientras podemos llevar al gato a la clínica o al hospital donde vayan a atenderlo.

En los gatos se da con mucha frecuencia lo que se conoce por el síndrome del gato paracaidista. Aunque los gatos son animales muy ágiles no es raro que alguno pueda descuidarse y caer desde un balcón o una ventana. Los gatos pueden adoptar la postura cuadrúpeda en el aire si hay recorrido de caída suficiente. Por eso se dice que los gatos siempre caen de pie.

Cuando llegan al suelo, aunque caigan de pie, sufren golpes en la zona del tórax, abdomen y cabeza y pueden producirse lesiones muy graves aunque no se vean externamente. Puede haber fractura del paladar duro, fractura mandibular, contusión y hemorragia pulmonar, Rotura de vejiga de la orina o de órganos macizos como el hígado o el bazo, etc. y por ello no debemos descuidarnos y hay que acudir a que lo atiendan lo antes posible.

Otro problema que puede presentarse en nuestros gatos es que cuando llega el frío les gusta resguardarse en sitios calientes y si tienen acceso a un coche que aún tiene el motor caliente se meten entre los recovecos del motor buscando ese calor y en muchas ocasiones el dueño del automóvil lo arranca y el funcionamiento del motor causa graves lesiones o la muerte del gato.

Si el gato está inconsciente debemos asegurarnos de que tenga libres las vías aéreas y que pueda respirar. Hay que estirar un poco de la lengua hacia afuera y observar los movimientos respiratorios en el tórax. Si no hay respiración podemos intentar hacer la respiración «boca a boca» cerrando la boca del gato y soplando sobre la otra mano, que estará cerrada sobre los orificios nasales del gato formando como un tubo.

Hay que tener mucho cuidado si se quiere practicar la maniobra de reanimación cardiopulmonar presionando fuertemente en el tórax ya que, si ha habido un impacto fuerte con un automóvil o en la caída, provocando por ejemplo fracturas costales y contusión pulmonar, podemos agravar aún más el proceso (Ya sabéis que hay un vídeo explicativo sobre cómo realizar la reanimación cardiopulmonar en un gato).

Si hay una hemorragia externa activa debemos intentar controlarla mediante presión con unas gasas o con un trapo y, si es una zona que lo permita, poner un torniquete (estas formas de controlar las hemorragias ya las hemos comentado en el vídeo dedicado a este tema y que no está de más que repaséis).

Hay que tener mucho cuidado y no mover al gato si hay sospecha de daño en la columna y tampoco movilizar zonas con posibles fracturas ya que, además del dolor que provocamos, podemos causar un daño fatal. Lo ideal es poder poner al gato accidentado en una superficie rígida como un tablero e inmovilizarlo para poder así desplazarlo hasta donde lo van a atender.

Queremos recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias Veterinarias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (tuveterinario.info), también operativo las 24 horas y donde podéis consultar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de tuveterinario.info

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