Mi gato tiene sobrepeso.

Mi gato tiene sobrepeso.

Mi gato tiene sobrepeso.

Mi gato tiene sobrepeso. Estamos en pleno verano y, como hacemos todos los veranos, nos prometemos que este va a ser el último que nos pille con esos kilitos de más. Ese sobrepeso, en algunas personas, lleva a la obesidad, tal y como le sucede a nuestros gatos.

Mi gato tiene sobrepeso. Como todos los años, pasa el tiempo y nos damos cuenta de que es una tarea harto difícil perder tan siquiera unos gramos y eso nos frustra y nos lleva a abandonar esa promesa que hicimos a comienzos de año y de la que nos acordamos cuando nos ponemos el bañador. Igual que en el artículo anterior que dedicamos a este problema en el caso de los perros, ahora lo hacemos centrándonos en nuestros mininos.

Decíamos que intentar perder peso es una tarea bastante dura en las personas; pues tan difícil es perder peso nosotros como nuestros gatos. Como siempre, en medicina es mejor prevenir que curar. En este caso estamos en lo mismo; es mejor no ganar peso que intentar perderlo.

En el caso de las personas se recomiendan dietas ( hablamos de dietas preparadas por especialistas en nutrición, no de las recetas de «la abuela») y ejercicio adecuado a cada caso. En nuestros animales debemos hacer lo mismo, alimentarlos con una dieta y favorecer la realización de ejercicio. Hay que intentar alcanzar un equilibrio entre las calorías que se ingieren y las que se consumen a lo largo del día.

Con respecto a la alimentación, para hacer perder peso a nuestros animales hay que restringir el aporte calórico de la comida, pero no de forma indiscriminada.  Poner a dieta a nuestra mascota no consiste en ponerle poca cantidad de comida. Con ello solo conseguimos que pase hambre y que tenga ciertas carencias de sustancias que son importantes para su metabolismo y que pueden favorecer la aparición de enfermedades carenciales.

A día de hoy hay en el mercado varias marcas de alimentos para gatos que están preparados  para perder peso y, una vez lograda esa pérdida de peso, mantenerla a largo plazo sin efecto rebote. Son comidas que aportan las calorías necesarias, los nutrientes necesarios y que tienen efecto de saciedad, consiguiendo que la dieta no sea un suplicio para nuestros animales. No voy a entrar a hablar de marcas en concreto pero sí quiero aconsejaros que sean marcas con garantía, contrastadas y que sean recomendadas por el veterinario. Eso sí, las dietas se deben adaptar a cada animal en particular y llevar un estricto control tanto por parte del propietario como del veterinario especialista. No olvidemos que cada gato es distinto a los demás y de que cada uno requiere su estudio particular.

Al igual que pasa con nosotros, la pérdida de peso debe ser gradual (1-2% semanal) pues una pérdida brusca de peso puede resultar perjudicial para nuestro gato ocasionando otras alteraciones de su salud y, además, facilitando el efecto rebote y que vuelva a ganar peso rápidamente. En el caso de los gatos hay una diferencia muy importante con respecto a los perros. Por su especial metabolismo, cuando un gato pierde peso de forma muy rápida se puede originar una grave complicación que se conoce como lipidosis hepática. Dicha condición es tan seria que suele requerir la hospitalización de nuestro gato para realizar una terapia intensiva para intentar que supere el problema y luego continuar con un tratamiento ambulatorio una vez superada la crisis.

Los gatos son también muy propensos a padecer una diabetesdel tipo no insulinodependiente. Debido al sobrepeso o a la obesidad que padece el gato se produce una resistencia a la insulina originando el cuadro diabético. Este proceso muchas veces se revierte cuando instauramos un tratamiento dietético y el gato pierde peso y el exceso de grasa acumulada.

Ya sabemos los problemas que conlleva el exceso de peso ( articulares, cardiacos, endocrinos como la diabetes, etc.) y que esos problemas disminuyen la calidad de vida de nuestros animales, incluso acortándola. Recordad que un gato con un buen estado de salud debe tener el abdomen recogido y se deben palpar las costillas sin dificultad  a través de la pared torácica, esto es lo que se conoce como conformación corporal ideal. Si nos cuesta palpar las costillas y el abdomen se ensancha, estaremos en un sobrepeso, que puede aumentar llevando a la obesidad, condición más seria y difícil de tratar que la anterior.

Preguntad a vuestro veterinario el estado en el que se encuentra vuestro gato y si es necesario instaurar un programa de pérdida de peso. Como el exceso de peso no es una enfermedad aguda, no le damos importancia. Cuando aparecen sus efectos, ya puede ser tarde pues el daño ya está hecho. Una dieta adecuada es esencial para tener buena salud y es una obligación de los propietarios el intentar que sus animales coman adecuadamente. Un gato con sobrepeso o con obesidad NO goza de buena salud. Debemos evitar que nuestros gatos tomen un exceso de calorías (chuches, premios) y los mantengamos en un estado de forma óptimos. A su manera, ellos os lo agradecerán.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de tuveterinario.info

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