Mi perro está sordo.

Mi perro está sordo. El problema de la sordera es relativamente frecuente en nuestros perros y es importante diagnosticarlo cuanto antes para poder aprender a interaccionar con nuestros perros sin problemas y a evitar accidentes debidos a esa sordera.

Mi perro está sordo. Muchos cuidadores de perros contactan con nosotros o nos comentan en la consulta que creen que sus perros están sordos o están perdiendo audición. Ciertamente el problema de la sordera es frecuente pero en muchas ocasiones son falsas apreciaciones por parte de esos cuidadores.

La sordera es un problema que puede presentarse en nuestros perros debido a diversos motivos y por ello puede ser un problema temporal o permanente, parcial o completa. Entre las causas de sordera temporal en nuestros perros podemos citar procesos infecciosos producidos por bacterias o por hongos o por virus como el del moquillo canino y también podemos citar las sorderas debidas al uso de ciertos medicamentos que pueden ser ototóxicos, como es el caso de la gentamicina.

Hay más causas como ciertos problemas neoplásicos localizados en el canal auditivo y traumatismos en la zona, que pueden ocasionar disminución de la audición hasta llegar a la sordera del oído afectado.

Infecciones severas y determinados tipos de lesiones pueden causar la sordera completa. Hay casos en los que los perros padecen sordera desde el nacimiento y las causas sonde tipo congénito y hereditario, presentándose esto con más frecuencia en el caso de los cachorros de color blanco y, entre las razas más afectadas por este problema hereditario podemos citar al dálmata y al bull terrier entre otras.

Al principio, en los cachorritos es muy difícil de apreciar la sordera por el comportamiento que tienen por lo que suelen pasar de semanas a meses hasta que el propietario se apercibe de que el cachorro puede ser sordo y es cuando lo lleva a la consulta veterinaria. Cuando el problema se da en perros adultos es más fácil darse cuenta pues, normalmente, el cuidador conoce las reacciones de su perro y nota que hay algo extraño. En los perros añosos vuelve a ser más difícil de apreciar el problema pues no suele ser algo que aparezca de golpe y el perro se va adaptando a esa pérdida de audición y el propietario puede no notarlo o pensar que el problema es que el perro se está haciendo viejo. En este caso se trata de lo que se conoce como presbiacusia y se debe a que el aparato auditivo va perdiendo funcionalidad por el desgaste que va sufriendo, algo similar a lo que pasa en las personas mayores.

Para comprobar si nuestro perro está sordo hay una serie de pruebas que podemos realizar en casa y que nos orientan a ello.

Podemos dar una palmada fuerte cuando el perro está distraído. Si está sordo no hará ni caso.

Podemos probar a dar un portazo cuando el perro está en otra habitación: un perro normal suele acudir a ver quién ha llegado.

También podemos probar a abrir el envase de comida sin que el perro lo vea. Un perro que oye bien se dará cuenta enseguida y el sordo no hará ni caso hasta que no le llegue el olor del alimento.

Nos podemos fijar en su ladrido, pues un perro sordo ladrará más alto de lo normal ya que no puede oírse.

Podemos también encender un secador de pelo cerca del perro sin que le de el aire. A la mayoría de los perros no les gusta este ruido y si oye huirá, pero si está sordo no hará ni caso.

Si tenemos sospechas de que nuestro perro está sordo o está perdiendo audición debemos consultar con nuestro veterinario para ver cuál puede ser la causa del problema e instaurar el tratamiento pertinente ( extraer tapón de cera, curar la infección, extirpar neoplasia, etc.) si es el caso.

Una vez que tenemos confirmado que nuestro perro padece sordera debemos tomar una serie de precauciones para evitar exponerlo a situaciones de riesgo. Hay que salir con él con correa para evitar atropellos o situaciones violentas con otros perros o personas debido a que no los oye acercarse y pueden asustarlo y tener alguna reacción agresiva.

Nosotros debemos intentar acercarnos siempre de frente a nuestro perro para lo mismo, evitar que se asuste si no nos ve aproximarnos, ya que hay riesgo de que pueda intentar morder al asustarse.

También debemos enseñarlo con órdenes visuales. El perro aprende lo que significa un gesto y así la relación será mucho más fácil. Es importante no olvidar que esas órdenes deben darse cuando el perro nos está mirando.

Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.

Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de tuveterinario.info

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