
Problemas de audición en el gato.

Problemas de audición en el gato. Este problema puede pasar desapercibido debido al comportamiento particular de los gatos.
Problemas de audición en el gato. Los problemas de audición y sordera en los gatos se presentan en la clínica con relativa frecuencia y son motivo de preocupación de sus cuidadores.
La sordera es un problema que puede presentarse en nuestros gatos debido a diversos motivos. Puede ser un problema temporal o permanente, parcial o completa. Entre las causas de sordera temporal en nuestros gatos podemos citar varias. Tenemos los procesos infecciosos producidos por bacterias o por hongos. También podemos citar las sorderas debidas al uso de ciertos medicamentos que pueden ser ototóxicos, como por ejemplo la gentamicina. No debemos olvidar las causas traumáticas (rotura de tímpano por ruidos fuertes) ni las neoplásicas.
En los gatos, los pólipos localizados en el canal auditivo pueden ocasionar disminución de la audición hasta llegar a la sordera del oído afectado. Son uno de los motivos más habituales de pérdida de audición.
Hay casos en los que los gatos padecen sordera desde el nacimiento. Las causas son de tipo congénito y hereditario, presentándose esto con frecuencia en el caso de los gatitos de color blanco y con el iris azul.
Al principio, en los gatitos es muy difícil de apreciar la sordera por el comportamiento que tienen. Pueden pasar de semanas a meses hasta que el cuidador se apercibe de que el gatito puede ser sordo y es cuando lo lleva a la consulta veterinaria. Cuando el problema se da en gatos adultos es más fácil darse cuenta. Normalmente, el cuidador conoce las reacciones de su gato y nota que hay algo extraño. En los gatos añosos vuelve a ser más difícil de apreciar el problema pues no suele ser algo que aparezca de golpe. El gato se va adaptando a esa pérdida de audición y el cuidador puede no notarlo o pensar que el problema es que el gato se está haciendo viejo.
Para comprobar si nuestro gato está sordo hay una serie de pruebas que podemos realizar en casa y que nos orientan a ello.
– Podemos dar una palmada fuerte cuando el gato está distraído. Si está sordo no hará ni caso.
– Probar a dar un portazo cuando el gato está en otra habitación: un gato normal suele acudir a ver quién ha llegado.
– También podemos abrir el envase de comida sin que el gato lo vea. Un gato que oye bien se dará cuenta enseguida y el sordo no hará ni caso hasta que no le llegue el olor del alimento.
– Nos podemos fijar en su maullido pues un gato sordo maullará más alto de lo normal ya que no puede oirse.
– Podemos también encender un secador de pelo cerca del gato sin que le de el aire. A los gatos no les gusta este ruido y si oye huirá, pero si está sordo no hará ni caso.
Si tenemos estas sospechas debemos consultar con nuestro veterinario para ver cuál puede ser la causa del problema e instaurar el tratamiento pertinente ( extraer tapón de cera, curar la infección, extirpar pólipo o neoplasia, etc.) si es el caso.
Los gatos son animales muy adaptables y por eso es, a veces, muy difícil detectar estos problemas de forma temprana. A pesar de ello debemos intentar evitarles situaciones de riesgo como puede ser el caso de las salidas al exterior (riesgo de atropello por ejemplo, agresiones por parte de otros gatos, etc.).
Aprovechamos para recordaros que en la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) ponemos a vuestra disposición nuestro Servicio de Urgencias 24 horas, así como el teléfono de consulta que aparece en nuestra página (tuveterinario.info), también operativo las 24 horas para que podáis solucionar todas las dudas que os surjan sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud y cuidados de vuestros animales.
Manuel Olivares Martín, veterinario de la Clínica Veterinaria OLIVARES (Granada) y de tuveterinario.info